Para Qué Sirve Un Oximetro – Como Funciona – Tipos – Oximetro Pediátrico

Los oximetros o oximetros de pulso, son un tipo de aparato médico que de forma indirecta mide la saturación de la sangre de alguna persona. Algunos tipos de oximetros pueden ser sensibles a la piel, por lo cual según su volumen de sangre se puede generar una fotopletismograma. Normalmente los médicos conectan el oximetro de pulso, a un monitor para que así el personal de salud pueda observar la oxigenación en todo momento de un paciente. En este artículo, nos centraremos en para qué sirve un oximetro.

La gran parte de los monitores también son capaces de mostrar la frecuencia cardíaca. Como también, algunos poseen batería, por lo cual son portátiles, y las mediciones de saturación de oxígeno se pueden realizar fuera del hospital. Está comprobado que los valores normales de saturación de oxígeno en sangre de una persona saludable, son entre un 95% y 100%. Por lo cual, si se realiza un diagnóstico y estos niveles son menores del 95%, podría ser un indicativo o señal de que la persona tenga alguna deficiencia en su organismo.

Para qué sirve un oximetro

Origen de los oximetros

El origen o inicio de la oximetría se centra en el año 1862, cuando un profesor alemán llamado Fé-lix Hoppe Seyler, especializado en química aplicada, acuñada la palabra Hemoglobina, es decir, Hb. Como también fue capaz de reconocer que la sangre oxigenada se puede diferenciar de la sangre sin oxígeno. En el año 1864, el señor George Stokes determino que la hemoglobina era capaz o se encargaba de transportar oxígeno en la sangre.

En la década de 1940 fue elaborado el primer oximetro original por Milliken. Los precursores de los oximetros actuales de pulso moderno, fueron desarrollados en el año 1972 en Nihon Kohden por Aoyagi, usando la relación que existe en el rojo a la absorción de una luz pulsante e infrarroja de componentes, en el lugar de medición. Dicho oximetro en el año 1981, fue comercializado por Biox, sin embargo no se vio una amplia adopción o adaptación en los Estados Unidos, solo hasta finales del año 1987 que si fue aceptado.

Para qué sirve un oximetro

Para qué sirve un oximetro

 Los oximetros se utilizan para evaluar si los niveles de oxígeno o la saturación de oxígeno en la sangre están en un porcentaje adecuado, este tipo de aparato se puede utilizar en una gran variedad de circunstancias. Por ejemplo, se pueden utilizar en las cirugías o algunos otros procedimientos que tengan relación con alguna sedación, como por ejemplo la broncoscopia, para así poder ajustar el suplementario oxígeno, según sea lo necesario. Como también se utilizan para chequear la tolerancia del paciente a un aumento de los niveles de actividad y la eficacia de medicamentos para los pulmones.

En algunos casos, también se pueden utilizar por las siguientes razones:

  1. La utilización de un ventilador para poder mantener la respiración.
  2.  Los períodos de interrupción que pueden existir en la respiración en medio del sueño.
  3. Diversas condiciones médicas, como los ataques al corazón, las insuficiencias cardíacas congestivas, enfermedades pulmonares obstructivas crónicas, la anemia, el asma, la neumonía y/o el cáncer de pulmón.

Para qué sirve un oximetro

Tipos de oximetros

Existen diversos tipos de oximetros que varían según sea la zona donde se coloquen, a continuación se hará una explicación breve de cada uno de ellos:

Oximetro de Dedo

Este tipo de oximetro es el más básico, se basa en un clip que va ubicado en el dedo, y la pantalla donde aparecen los resultados, se puede observar en ese mismo dispositivo. Hay diversos tamaños, normalmente los que más se utilizan son los más pequeños ya que son más ligeros, cualquier persona puede usarlos. Es decir, los conocimientos técnicos no son realmente necesarios. A pesar de ello, también se usar para monitoreos temporales.

Para qué sirve un oximetro

Oximetro de Muñeca

Este oximetro es una sola sonda para dedo, la cual va conectada a la pantalla, que se sitúa y ata alrededor de la muñeca del paciente, es decir, como si fuera un reloj. La pantalla se encarga de mostrar  la saturación de nivel de oxígeno en la sangre. Este tipo de oximetro, al igual que el de dedo, poseen tamaños muy pequeños, sin embargo, este es mucho más caro que el de dedo. Pero, cuando se necesitan monitoreos nocturnos o a largo plazo, son los indicados.

Para qué sirve un oximetro

Oximetro de Mano

Este tercer tipo de oximetro, cuenta con una pantalla, realmente mediana, que cabe en la palma de la mano de una persona. Solo se necesita conectar la sonda a dicha pantalla, para que así se puedan realizar las lecturas. A pesar de su gran tamaño, este tercer oximetro es mucho más costoso que los de muñeca y dedo. Normalmente este tipo de oximetro es utilizado para monitoreos constantes y por tal razón se utilizan en pequeños hospitales y/o enfermerías.

Para qué sirve un oximetro

Oximetro de Mesa

Estos tipos de oximetros son de tamaño grandes, y si se comparan con los antes explicados, este tipo es muchísimo más costoso. La pantalla, que en definitiva es una caja mediana, posee una sola sonda para el dedo, la cual se debe conectar, siendo capacitado o apto para mantener un monitoreo constante.

Para qué sirve un oximetro

Oximetro Fetal

Este último tipo de oximetro, es importante para poder conocer los niveles de oxígeno en un feto, generalmente en medio de la labor de parto. Ya que realmente es muy complicado, o casi imposible conectarle una sonda a un bebe. Y por tal razón, este producto es el indicado para terminar fácilmente con dicho problema, teniendo el beneficio de conocer la salud del feto.

Para qué sirve un oximetro

Como funciona un oximetro

Los oximetros, emiten una luz con 2 densidades de ondas distintas, es decir, una de 660 nm roja y otra de 940 nm infrarroja correspondientemente. En gran parte, dicha luz es absorbida por el tejido conectivo, el hueso, la piel, y la sangre de las venas. Luego de ello, la hemoglobina oxigenada se encarga de absorber la luz infrarroja, para que así pueda pasar más luz roja, para que pueda ser absorbida por la hemoglobina sin oxígeno, es decir, la desoxigenada, para poder generar el pase de más luz infrarroja.

Con cada latido del corazón, ligeramente se aumenta la absorción, es decir, para que pueda funcionar se tiene que conseguir un pulso, por lo cual, en el caso contrario, no se podría medir absolutamente nada. Por último, para poder alcanzar el resultado, el fotodetector del oxímetro de pulso se encarga de comparar la tasa o cantidad de luz roja, con la infrarroja, logrando como resultado el exacto nivel de saturación de oxígeno de la persona.

Para qué sirve un oximetro

Oximetro pediátrico

En la actualidad, gran parte de los niños nacen sufriendo de enfermedades cardíacas y pulmonares, y por su corta edad, la mayoría requieren de un constante monitoreo y supervisión por parte de sus padres y profesionales en la salud, en estos casos, los oximetros son una gran opción.

Para qué sirve un oximetro

Este tipo de oximetro es utilizado por los pediatras, tiene mucho parecido a los oximetros de mano o de mesa, la única diferencia que existe entre ellos, es el tamaño de la sonda. Para los pacientes de 2 años y medio hasta los 8 años se usa una sonda con un tamaño más pequeño si se trata de comparación a la normal. En diferencia con los bebes recién nacidos de generalmente 30 días, se utiliza una sonda que va situada y atada al dedo del pie del dicho bebe.

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