Qué Es Y Para Qué Sirve Un Imán – Tipos – Partes Y Características Del Imán

Con el inicio en el vocabulario francés aimant, la palabra imán se usa para la identificación de un mineral, cuya estructura o organización va combinado con un par de óxidos de hierro, y también tiene la particularidad de producir una atracción en otros diversos elementos, como por ejemplo el acero, el hierro, o en menores medidas, de otros tipos de materiales. Los imanes disponen de un campo magnético, encargado de provocar una atracción, o incluso conseguir repelar otros cuerpos que sean magnéticos. En esta oportunidad nos centraremos en para qué sirve un imán.

En su interior, la materia presenta movimientos de los conocidos electrones, que están almacenados en los átomos. Cuando dicho movimiento se va orientando a distintas direcciones, se anula el efecto. En cambio, la materia se logra magnetizar cuando todos los imanes pequeños, se encuentran en una misma línea o dirección. Los expertos cuentan que según, la fuerza de atracción más poderosa de un imán está localizada en los polos, es decir, en sus extremos. Todos los imanes poseen un par de polos, uno de ellos es positivo y el otro posee carga negativa. Si los polos son iguales, ellos se rechazan, mientras que si son distintos, se genera el conocido fenómeno de la atracción.

Es importante destacar que el fenómeno del magnetismo primeramente se dio a conocer por los griegos, ya que lograron descubrir que piedras determinadas podían atraer al hierro, y también que los trozos de hierro podían atraer a otros. Su tradición indica o señala que los imanes se lograron por primera vez observar en la ciudad de Magnesia, por lo tanto su nombre viene derivado de allí. Hoy en día, los usos de los imanes son realmente muy amplios y diversos, a lo largo del artículo describiremos o detallaremos los más comunes de ellos.

Para qué sirve un imán¿Para qué sirve un imán?

En las funciones domesticas los imanes pueden ser utilizados para los diversos artículos de grabación, ya que los imanes se encargan de almacenar o guardar los datos. Aparte de eso, existen muchos más usos que se les da en los hogares, como por ejemplo discos duros, parlantes o altavoces, hasta incluso como pegatinas, es decir, las figuras que se pegan a las neveras gracias al imán que traen colocadas. También los imanes se utilizan para la elaboración de las tarjetas de débito o crédito, llaves, paredes magnéticas, interruptores básicos y cierres para congeladores o heladeras.

En el ámbito industrial, los imanes son utilizados para los elevadores electromagnéticos, que se encargan de recoger los grandes pedazos de objetos que contengan o sean de acero o hierro, y colocarlos en posición. Como por ejemplo en los astilleros de construcciones de barcos, se colocan piezas grandes de acero junto con los ascensores electromagnéticos, para luego ser soldados entre sí. El mismo mecanismo o proceso también es utilizado para la construcción de los puentes, hasta incluso para los automóviles.

Se podría decir que los imanes se encuentran presente en prácticamente todo lo que nos rodea. Por ejemplo, cualquier cosa que depende o necesita de la electricidad para poder funcionar, a la misma vez requiere de los imanes. Desde los más pequeños alfileres de costura, hasta los más grandes elevadores, es decir todos necesitan o requieren de los imanes para poder funcionar. Ya que sin los imanes, la mayoría de la tecnología del mundo moderno no podría funcionar o ser posible.

Para qué sirve un imán
Pegatina para nevera

 Historia del magnetismo

Los fenómenos magnéticos o el magnetismo fueron conocidos por los antiguos griegos. Como se dijo anteriormente, se dice que fue observado por primera vez en Asia Menor en la ciudad de magnesia, de allí se dio el termino magnetismo. Sabían que piedras determinadas eran capaces de atraer al hierro, y que los pedazos de hierro que eran atraídos, también podían atraer a otros. Ellos fueron denominados Imanes naturales. El primer filosofo en el mundo que estudio los fenómenos del magnetismo fue el señor griego Tales de Mileto.

Se mantuvo limitado el conocimiento del magnetismo hasta que en el año 1820 el profesor de la Universidad de Copenhague, Hans Christian Ørsted, descubriera que se ejercía una perturbación magnética alrededor de un  hilo conductor sobre el cual circulaba una corriente que era capaz de mover alguna aguja magnética encontrada en ese entorno. Luego de allí, muchos científicos siguieron realizando experimentos, pero ninguno pudo concluir la información que se obtenía en cada experimento o práctica.

Hasta en el año 1905 que Einstein utilizo todas las leyes ya obtenidas para poder comprobar su teoría o hipótesis de la relatividad​ especial. En dicho proceso logro mostrar que el magnetismo y la electricidad se encontraban vinculadas fundamentalmente.

Para qué sirve un imán
Albert einstein

Tipos de imán

La clasificación de los imanes es muy diversa, por lo cual detallaremos algunas de ellas. A continuación los tipos de imanes más comunes:

  • Imanes naturales: Se refieren a los minerales naturales, los cuales poseen la propiedad o característica de atraer diversos elementos como por ejemplo el níquel, el hierro, entre otros. Las magnetitas son imanes de este tipo o clasificación, compuestos por óxido ferroso férrico. Su principal particularidad se basa en atraer cualquier fragmento de hierro totalmente natural.
  • Imanes artificiales: Esta clasificación se basa en todos aquellos cuerpos magnéticos que luego de friccionarlos con la magnetita se modifican o cambian en imanes de forma artificial.
  • Imanes temporales: Los imanes temporales se conforman por hierro dulce, y están caracterizados por tener un tipo de atracción magnética que dura muy poco.
  • Imanes permanentes: Con este término se apunta a todos aquellos imanes que están constituidos por acero, ya que conservan la propiedad o atracción magnética por un perdurable tiempo.
  • Imanes cerámicos o ferritas: Estos tipos de imanes poseen un color grisáceo y un aspecto liso. Debido a su maleabilidad suelen ser uno de los más usados. Aunque, por otro lado también son frágiles, y por tal razón corren el riesgo de que con gran facilidad se logren romper.
  • Imanes de alnico: Su nombre proviene o nace de una combinación de las palabras: aluminio, níquel y cobalto, por lo cual, son los elementos que componen este tipo de imanes. Esta clasificación de imanes presenta un gran comportamiento cuando se trata de las presencias de las temperaturas altas, sin embargo, este tipo de imán no cuenta con gran fuerza.

Para qué sirve un imán

Partes de un imán

A continuación detallaremos las 3 partes que posee un imán:

  1. El eje magnético: Es la barra de la línea, y se encarga de unir los dos polos o extremos
  2. La línea neutral: Es la línea de la extensión de la barra y se basa en separar las zonas polarizadas.
  3. Los polos: Son los dos extremos o puntas del imán, en el cual las fuerzas de atracción se vuelven más intensas. Estos polos son conocidos como el polo norte y el polo sur, y es importante no confundirlos con las cargas positivas y negativas. Los polos que sean iguales se repelan y los distintos se atraen.

Para qué sirve un imán

Características de un imán

Para qué sirve un imán

A continuación las características de un imán:

  1. Tienen solo dos principales polos: 1 polo de atracción y 1 polo de repulsión.
  2. Son objetos dipolos.
  3. Poseen la capacidad o son aptos para atraer otros objetos.
  4. La acción magnética se da en su interior y es gracias a los movimientos de los electrones.
  5. Los polos de los imanes son totalmente inseparables.
  6. Dejan de producir campos magnéticos cuando son sometidos a altas temperaturas.

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