Para Qué Sirve Un Drenaje – Tipos, Cuidados Y Complicaciones

Los drenajes son tubos o dispositivos que se utilizan para eliminar el líquido o aire de una herida o cavidad corporal. Estos tipos de dispositivos pueden ser de sistema cerrado, es decir, que se encuentran diseñados para brindar protección contra la contaminación de alguna herida. También, pueden ser de sistema abierto, es decir, donde existe un continuo intercambio de material. En este artículo, nos centraremos en para qué sirve un drenaje.

Normalmente, los drenajes se insertan en una cavidad o herida durante la cirugía, para así poder permitir la eliminación de líquidos y prevenir que se produzcan los famosos seromas. Es importante aclarar que los drenajes solo se pueden colocar por médicos. Se podría decir que poseen una gran importancia debido a que con ellos se evita el foco de infecciones o complicaciones.

Sin embargo, algunos médicos disminuyeron el uso de drenajes para procedimientos quirúrgicos ya que consideran que dificultan la recuperación. Debido a que limitan la movilidad del paciente y afirman que él mismo drenaje origina infección en la herida.

Para qué sirve un drenajePara qué sirve un drenaje quirúrgico – Usos

Los drenajes quirúrgicos se utilizan en casi todas las cirugías. Los mismos, se encargan de drenar aire, fluido o sangre de alguna área. Por ejemplo, normalmente se usan para la prevención de acumulación de líquidos, así sean fluidos infectados, pus, o incluso sangre. Algunos tipos de drenajes se pueden insertar en órganos que se encuentren obstruidos. De tal manera, se podría conseguir el alivio de presión de la acumulación de fluido o liquido que presente dicho órgano.

El uso de estos dispositivos es útil debido a que se pueden enganchar a la succión de la pared o simplemente se pueden dejar para un drenaje natural. Para asegurar la curación de la herida, es vital la exacta graduación del volumen del drenaje y el contenido. Dependiendo de la cantidad, se puede usar el drenaje de un día a incluso semanas. Estos dispositivos poseen apósitos protectores que deben ser cambiados según las necesidades.

Tipos de drenajes

-Abierto o cerrados: Los drenajes abiertos se centran en drenar el líquido a una bolsa de estoma o a una almohadilla de grasa. Normalmente, con este tipo de drenaje puede aumentar el riesgo de contraer infecciones. Los drenajes cerrados poseen un tipo de tubos que se centran en enviar el liquido ya drenado a una botella o bolsa. Como por ejemplo podrían ser los drenajes ortopédicos, los torácicos y/o abdominales, en general pueden disminuir el riesgo de infección.

-Activos o pasivos: Los drenajes activos siempre se deben mantener bajo succión, es decir, los mismos pueden ser de presión baja o alta. En el caso de los drenajes pasivos, no poseen succión y actúan de acuerdo a la presión entre el exterior y las cavidades del cuerpo.

Aparte de los drenajes explicados anteriormente, se consigue el drenaje silásico. Este tipo de drenaje es inerte, por lo cual, conduce una reacción mínima tisular. También, están los drenajes de goma que inducen una reacción tisular intensa, logrando así, que aveces se origine un tracto.

Para qué sirve un drenaje

Complicaciones de un drenaje

Generalmente los drenajes tienden a obstruirse, por lo cual, un líquido retenido puede contribuir al desarrollo de una infección, u otra complicación. Considerando este dato, se deben realizar esfuerzos para poder mantener la permeabilidad cuando se encuentre en uso. Luego que un drenaje este obstruido, se retira, debido a que no brinda ningún tipo de beneficio.

El paciente siempre debe ser supervisado para saber si posee sensibilidad, enrojecimiento, aumento de exudado en el área del drenaje u otros signos. Cuando se observan dichos síntomas, puede que se trate del desarrollo de una infección. Por lo cual, el medico deberá actuar de inmediato. Es importante que antes y después de mover al paciente se observe el sitio de inserción y la permeabilidad del drenaje, para permitir un buen mantenimiento de la succión.

Si se llegara a bloquear un tubo del drenaje, se podría originar aumento de dolor, desarrollo de hematomas y aumento de riesgo de infección. Por dicha razón, cada 4 horas se debe controlar el drenaje y si es necesario con una mayor frecuencia.

Cuidados de un drenaje

  1. Se debe curar diariamente la zona usando siempre un material estéril.
  2. Utilizar la mayor asepsia posible para prevenir el riesgo de infección.
  3. Cambiar el apósito externo siempre que se ensucie.
  4. Si es necesario, controlar con los cuidados adecuados el estado de la piel,
  5. Registrar alteraciones en la zona de inserción o en la piel, debido a que se podría originar alguna infección.
  6. Garantizar la permeabilidad con los drenajes de aspiración continua y de vacío. Por tal razón, se deben evitar los escapes durante el cambio de dispositivo. Antes y después del cambio se debe pinzar y despinzar el tubo cercano a la zona de inserción.
  7. Para poder favorecer la expulsión del contenido, los drenajes normalmente se colocan a una inferior altura de la del paciente.
  8. Se recomienda anotar la cantidad y la apariencia del contenido drenado, como también las curas realizadas.
  9. Cuando el drenaje termine de expulsar contenido, se le debe informar al médico. De tal forma, podrá analizar las posibles causas de dobles del tubo o obstrucción.
  10. Si es demasiado elevado el contenido drenado, se le debe informar al médico para que pueda valorar la administración de transfusión de sangre y líquidos.
  11. Siempre que sea necesario, los drenajes se deben retirar para así prevenir el desarrollo de complicaciones. Por tal razón, se debe apagar la aspiración (en el caso de que haya), quitar la fijación usada y con sutileza tirar del drenaje.

Retiro de un drenaje

Es muy importante que los drenajes se retiren luego de que se haya detenido la extracción. Los drenajes se pueden ”acortar” retirándolos de forma gradual, comúnmente 2cm cada día. En teoría, se podría decir que permitiendo que la zona se cure de forma gradual.

Para qué sirve un drenaje

Los drenajes por lo general protegen las áreas en recuperación de las fugas, originan un tracto y se logran mantener en su lugar por mucho más tiempo, durante una semana normalmente. Es común que el paciente sienta molestias al momento de retirar el drenaje. También, es importante aclarar que el retiro temprano del drenaje podría minimizar los riesgos de algunas complicaciones o efectos secundarios, especialmente las famosas u conocidas infecciones.

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