Para Qué Sirve Un Acueducto – Tipos, Historia, Cómo Funciona Un Acueducto

Los acueductos son construcciones que se centran principalmente en la conducción del agua, ya sea desde un punto hasta otro. En esta oportunidad, nos centraremos en para qué sirve un acueducto en general. Dichas construcciones, tal como su nombre lo indica, son exclusivas para el agua y no para algunos otros elementos, como por ejemplo, objetos, personas o transporte.

Hoy en día, los acueductos más conocidos son los que quedan en gran parte de Europa, dichas construcciones normalmente fueron construidas en la antigüedad, exactamente en la etapa del máximo poder del Imperio Romano. Generalmente, estos acueductos son confundidos con puentes. Su elaboración es totalmente de piedra y se reconocen como obras maestras de la ingeniería.

Estas construcciones pueden tener varios formatos y formas, todo depende de la situación en particular. Como por ejemplo, del tipo de terreno, la distancia a recorrer, entre otros. Las formas más comunes son aquellas que tienen parecido con puentes y son capaces de unir distancias muy relevantes.

Para qué sirve un acueducto

Para qué sirve un acueducto – Usos

Los acueductos son varios sistemas que se acoplan entre sí. Los mismos, se centran en el traslado del agua en manera de un flujo continuo. Son elaborados por el hombre y se centran en trasladar agua desde un punto accesible hasta otro de consumo distante.

Considerando todo lo que se comentó, se podría decir que dichas construcciones se basan en establecer una canalización u orientación que vaya desde la captación del agua, hasta el lugar exacto para su consumo. Es decir, hasta donde se encuentre la población que consumirá dicha agua.

Historia del acueducto

Hace muchos años, los pueblos se solían asentar cerca de ríos para que fuera más sencillo el traslado del agua hacia las viviendas. Aparte de ello, también se excavaban pozos para así tener acceso a dicho recurso. Sin embargo, los asentamientos fueron creciendo y fue necesario crear un instrumento que se encargar de trasladar el agua hacia los alrededores del lugar. De tal forma, se crearon los primeros acueductos.

Algunos pueblos griegos y orientales crearon los primeros acueductos. A pesar de ello, se podría decir que los romanos fueron las personas que impulsaron dicho sistema, por medio de técnicas nuevas y del uso de concreto en la elaboración de los mismos. Un aspecto muy importante es que los acueductos de los romanos poseían canales elaborados de laderas montañosa. Además de ello, poseían de cajas o arcas que permitían la regulación del caudal y la separación de los objetos solidos que el agua arrastraba

Por otra parte, dichos acueductos apelaban a puentes y sifones para evitar los desniveles y obstáculos que podrían aparecer. Algunos de dichos puntos se usaron también para la circulación de carruajes y personas. Un ejemplo muy famoso de estos acueductos es el romano creado en el siglo II, conocido como Acueducto de Segovia. Dicho acueducto se extendía 15 kilómetros desde el manantial de una sierra hasta llegar a la ciudad.

Para qué sirve un acueducto

Tipos de acueductos

Se podría decir que los acueductos se dividen en 3 tipos:

-El acueducto subterráneo: Normalmente este tipo de acueducto se usa para fines agrícolas. Debido a que existían muchas filtraciones y el agua se llenaba de impurezas. Este tipo de acueducto no se usa tanto ya que el mantenimiento del agua es muy complicado porque solo se puede tener acceso a respiradores.

-Acueducto descubierto: Actualmente este tipo de acueducto es el más famoso. Sin embargo, es el que más necesita cálculos y previsión para su desarrollo. Únicamente se utilizaba para salvar algunos obstáculos del terreno

-El acueducto semienterrado: Este tipo de acueducto es el más usado, ya que su costo es menor y necesita menor mantenimiento a comparación de los demás.

Como funciona un acueducto

Los acueductos trabajan por medio de unas bombas potentes que se encargan de elevar toda el agua a depósitos grandes que se sitúan en lo alto de una torre. Luego de ello, el agua emprende su traslado a presión en los tubos del acueducto. El traslado del agua se da con gran fuerza debido a que es empujada por el peso de la demás agua que hay en la torre.

Para qué sirve un acueducto

Cuando se vencen los desniveles, el agua se eleva gracias a la presión, y así logra llegar hasta el objetivo (Ciudad). Los vasos comunicantes o tubos están situados en sitios altos u elevados, por lo cual el agua consigue el empuje suficiente para poder llegar. Incluso, podría llegar hasta a pisos elevados de un edificio por medio de un conducto o red de tubería. En conclusión, el agua solo se arrastra, toma altura, y por último consigue fuerza e impulso para así llegar hasta su objetivo y/o destino final.

Deja un comentario